San Carlos Centro - Santa Fe - Argentina
Sábado 20 de Enero de 2018
Gobierno de San Carlos CentroComuna de San Carlos NorteComuna de San Carlos Sud
LA VOZ DE SAN CARLOS, EL PRIMER MEDIO DE INFORMACIÓN DIGITAL DE SAN CARLOS
El Desván
20-10-2009 | CUENTO
Los Pocillos -Mario Benedetti-
Los pocillos eran seis: dos rojos, dos negros, dos verdes, y además importados, irrompibles, modernos. Habían llegado como regalo de Enriqueta, en el último cumpleaños de Mariana, y desde ese día el comentario de cajón había sido que podía combinarse la taza de un color con el platillo de otro.
"Negro con rojo queda fenomenal", había sido el consejo estético de Enriqueta.
Pero Mariana, en un discreto rasgo de independencia, había decidido que cada pocillo sería usado con su plato del mismo color.
"El café ya está pronto. ¿Lo sirvo?", preguntó Mariana.
La voz se dirigía al marido, pero los ojos estaban fijos en el cuñado. Este parpadeó y no dijo nada, pero José Claudio contestó: "Todavía no. Esperá un ratito. Antes quiero fumar un cigarrillo." Ahora sí ella miró a José Claudio y pensó, por milésima vez, que aquellos ojos no parecían de ciego.
La mano de José Claudio empezó a moverse, tanteando el sofá. "¿Qué buscás?", preguntó ella. "El encendedor." "A tu derecha." La mano corrigió el rumbo y halló el encendedor. Con ese temblor que da el continuado afán de búsqueda, el pulgar hizo girar varias veces la ruedita, pero la llama no apareció. A una distancia ya calculada, la mano izquierda trataba infructuosamente de registrar la aparición del calor. Entonces Alberto encendió un fósforo y vino en su ayuda. "¿Por qué no lo tirás?" dijo, con una sonrisa que, como toda sonrisa para ciegos, impregnaba también las modulaciones de la voz. "No lo tiro porque le tengo cariño. Es un regalo de Mariana."
Ella abrió apenas la boca y recorrió el labio inferior con la punta de la lengua. Un modo como cualquier otro de empezar a recordar. Fue en marzo de 1953, cuando él cumplió 35 años y todavía veía. Habían almorzado en casa de los padres de José Claudio, en Punta Gorda, habían comido arroz con mejillones, y después se habían ido a caminar por la playa. El le había pasado un brazo por los hombros y ella se había sentido protegida, probablemente feliz o algo semejante. Habían regresado al apartamento y él la había besado lentamente, morosamente, como besaba antes. Habían inaugurado en encendedor con un cigarrillo que fumaron a medias.
Ahora el encendedor ya no servía. Ella tenía poca confianza en los conglomerados simbólicos, pero, después de todo, ¿qué servía aún de aquella época?
"Este mes tampoco fuiste al médico", dijo Alberto.
"No."
"¿Querés que te sea sincero?"
"Claro."
"Me parece una idiotez de tu parte."
"¿Y para qué voy a ir? ¿Para oirle decir que tengo una salud de roble, que mi hígado funciona admirablemente, que mi corazón golpea con el ritmo debido, que mis intestinos son una maravilla? ¿Para eso querés que vaya? Estoy podrido de mi notable salud sin ojos."
En la época anterior a la ceguera, José Claudio nunca había sido un especialista en la exteriorización de sus emociones, pero Mariana no se ha olvidado de cómo era ese rostro antes de adquirir esta tensión, este resentimiento. Su matrimonio había tenido buenos momentos, eso no podía ni quería ocultarlo. Pero cuando estalló el infortunio, él se había negado a valorar su amparo, a refugiarse en ella. Todo su orgullo se concentró en un silencio terrible, testarudo, un silencio que seguía siendo tal, aún cuando se rodeara de palabras. José Claudio había dejado de hablar de sí.
"De todos modos debería ir", apoyó Mariana. "Acordate de lo que siempre te decía Menéndez."
"Cómo no, que me acuerdo: Para Usted No Está Todo Perdido. Ah, y otra frase famosa: La Ciencia No Cree En Milagros. Yo tampoco creo en milagros."
"¿Y por qué no aferrarte a una esperanza? Es humano."
"¿De veras?" Habló por el costado del cigarrillo.
Se había escondido en sí mismo. Pero Mariana no estaba hecha para asistir, simplemente para asistir, a un reconcentrado. Mariana reclamaba otra cosa. Una mujercita para ser exigida con mucho tacto, eso era. Con todo, había bastante margen para esa exigencia; ella era dúctil. Toda una calamidad que él no pudiese ver; pero esa no era la peor desgracia. La peor desgracia era que estuviese dispuesto a evitar, por todos los medios a su alcance, la ayuda de Mariana. El menospreciaba su protección. Y Mariana hubiera querido -sinceramente, cariñosamente, piadosamente- protegerlo.
Bueno, eso era antes; ahora no. El cambio se había operado con lentitud. Primero fue un decaimiento de la ternura. El cuidado, la atención, el apoyo, que desde el comienzo estuvieron rodeados de un halo constante de cariño, ahora se habían vuelto mecánicos. Ella seguía siendo eficiente, de eso no cabía duda, pero no disfrutaba manteniéndose solícita. Después fue u temor horrible frente a la posibilidad de una discusión cualquiera. El estaba agresivo, dispuesto siempre a herir, a decir lo más duro, a establecer su crueldad sin posible retroceso. Era increíble cómo hallaba a menudo, aún en las ocasiones menos propicias, la injuria refinadamente certera, la palabra que llegaba hasta el fondo, el comentario que marcaba a fuego. Y siempre desde lejos, desde muy atrás de su ceguera, como si ésta oficiara de muro de contención para el incómodo estupor de los otros.
Alberto se levantó del sofá y se acercó al ventanal.
"Que otoño desgraciado", dijo, "¿Te fijaste?" La pregunta era para ella.
"No", respondió José Claudio. "Fijate vos por mí."
Alberto la miró. Durante el silencio, se sonrieron. Al margen de José Claudio, y sin embargo, a propósito de él. De pronto Mariana supo que se había puesto linda.
Siempre que miraba a Alberto se ponía linda. El se lo había dicho por primera vez la noche del 23 de abril del año pasado, hacía exactamente un año y ocho días: una noche en que José Claudio le había gritado cosas muy feas, y ella había llorado, desalentada, torpemente triste, durante horas y horas, es decir, hasta que había encontrado el hombro de Alberto y se había sentido comprendida y segura. ¿De dónde extraería Alberto esa capacidad para entender a la gente? Ella estaba con él, o simplemente lo miraba, y sabía de inmediato que él la estaba sacando del apuro. "Gracias", había dicho entonces. Y todavía ahora la palabra llegaba a sus labios directamente desde su corazón, sin razonamientos intermediarios, sin usura. Su amor hacia Alberto había sido en sus comienzos gratitud, pero eso (que ella veía con toda nitidez) no alcanzaba a depreciarlo. Para ella, querer había sido siempre un poco agradecer y otro poco provocar la gratitud. A José Claudio, en los buenos tiempos, le había agradecido que él, tan brillante, tan lúcido, tan sagaz, se hubiera fijado en ella, tan insignificante. Había fallado en lo otro, en eso de provocar la gratitud, y había fallado tan luego en la ocasión más absurdamente favorable, es decir, cuando él parecía necesitarla más.
A Alberto, en cambio, le agradecía el impulso inicial, la generosidad de ese primer socorro que la había salvado de su propio caos, y, sobre todo, ayudado a ser fuerte. Por su parte, ella había provocado su gratitud, claro que sí. Porque Alberto era un alma tranquila, un respetuoso de su hermano, un fanático del equilibrio, pero también, y en definitiva, un solitario. Durante años y años, Alberto y ella habían mantenido una relación superficialmente cariñosa, que se detenía con espontánea discreción en los umbrales del tuteo y sólo en contadas ocasiones dejaba entrever una solidaridad algo más profunda. Acaso Alberto envidiara un poco la aparente felicidad de su hermano, la buena suerte de haber dado con una mujer que él consideraba encantadora. En realidad, no hacía mucho que Mariana había obtenido a confesión de que la imperturbable soltería de Alberto se debía a que toda posible candidata era sometida a una imaginaria y desventajosa comparación.
"Y ayer estuvo Trelles", estaba diciendo José Claudio, "a hacerme la clásica visita adulona que el personal de la fábrica me consagra una vez por trimestre. Me imagino que lo echarán a la suerte y el que pierde se embroma y viene a verme."
"También puede ser que te aprecien", dijo Alberto, "que conserven un buen recuerdo del tiempo en que los dirigías, que realmente estén preocupados por tu salud. No siempre la gente es tan miserable como te parece de un tiempo a esta parte."
"Qué bien. Todos los días se aprende algo nuevo." La sonrisa fue acompañada de un breve resoplido, destinado a inscribirse en otro nivel de ironía.
Cuando Mariana había recurrido a Alberto en busca de protección, de consejo, de cariño, había tenido de inmediato la certidumbre de que a su vez estaba protegiendo a su protector, de que él se hallaba tan necesitado de amparo como ella misma, de que allí, todavía tensa de escrúpulos y quizás de pudor, había una razonable desesperación de la que ella comenzó a sentirse responsable. Por eso, justamente, había provocado su gratitud, por no decírselo con todas las letras, por simplemente dejar que él la envolviera en su ternura acumulada de tanto tiempo atrás, por sólo permitir que él ajustara a la imprevista realidad aquellas imágenes de ella misma que había hecho transcurrir, sin hacerse ilusiones, por el desfiladero de sus melancólicos insomnios. Pero la gratitud pronto fue desbordada. Como si todo hubiera estado dispuesto para la mutua revelación, como si sólo hubiera faltado que se miraran a los ojos para confrontar y compensar sus afanes, a los pocos días lo más importante estuvo dicho y los encuentros furtivos menudearon. Mariana sintió de pronto que su corazón se había ensanchado y que el mundo era nada más que eso: Alberto y ella.
"Ahora sí podés calentar el café", dijo José Claudio, y Mariana se inclinó sobre la mesita ratona para encender el mecherito. Por un momento se distrajo contemplando los pocillos. Sólo había traído tres, uno de cada color. Le gustaba verlos así, formando un triángulo.
Después se echó hacia atrás en el sofá y su nuca encontró lo que esperaba: la mano cálida de Alberto, ya ahuecada para recibirla. Qué delicia, Dios mío. La mano empezó a moverse suavemente y los dedos largos, afilados, se introdujeron por entre el pelo. La primera vez que Alberto se había animado a hacerlo, Mariana se había sentido terriblemente inquieta, con los músculos anudados en una dolorosa contracción que le había impedido disfrutar de la caricia.
Ahora no. Ahora estaba tranquila y podía disfrutar. Le parecía que la ceguera de José Claudio era una especie de protección divina.
Sentado frente a ellos, José Claudio respiraba normalmente, casi con beatitud. Con el tiempo, la caricia de Alberto se había convertido en una especie de rito y, ahora mismo, Mariana estaba en condiciones de aguardar el movimiento próximo y previsto. Como todas las tardes, la mano acarició el pescuezo, rozó apenas la oreja derecha, recorrió lentamente la mejilla y el mentón. Finalmente se detuvo sobre los labios entreabiertos. Entonces ella, como todas las tardes, besó silenciosamente aquella palma y cerró por un instante los ojos. Cuando los abrió, el rostro de José Claudio era el mismo. Ajeno, reservado, distante. Para ella, sin embargo, ese momento incluía siempre un poco de temor. Un temor que no tenía razón de ser, ya que en el ejercicio de esa caricia púdica, riesgosa, insolente, ambos habían llegado a una técnica tan perfecta como silenciosa.
"No lo dejes hervir", dijo José Claudio.
La mano de Alberto se retiró y Mariana volvió a inclinarse sobre la mesita. Retiró el mechero, apagó la llamita con la tapa de vidrio, llenó los pocillos directamente desde la cafetera.
Todos los días cambiaba la distribución de los colores. Hoy sería el verde para José Claudio, el negro para Alberto, el rojo para ella. Tomó el pocillo verde para alcanzárselo a su marido, pero antes de dejarlo en sus manos, se encontró con la extraña, apretada sonrisa. Se encontró además, con unas palabras que sonaban más o menos así: "No, querida. Hoy quiero tomar en el pocillo rojo."

MARIO BENEDETTI

0        No        1        1805       

Nora Mermet
E-Mail: eldesvandelavoz@yahoo.com.ar

Responsable de la Sección "EL DESVÁN".

Noticias Relacionadas
LO SIENTO, SEÑOR GRIGGS de Stan Cohen
Esbjerg, en la costa Juan Carlos Onetti
La perla Yukio Mishima
Un día con mi nieta (Marciano Durán)
SUEÑOS DE SEMILLA Jorge Bucay
MI PRIMER CONCIERTO de FELISBERTO HERNANDEZ
POR SIEMPRE
Chau Pesimismo Mario Benedetti
Bienvenida Mario Benedetti
Quiero Creer Que Estoy Volviendo de Mario Benedetti
"Pacto de sangre" Mario Benedetti
El sexo de los ángeles de MARIO BENEDETTI
LA VIDA TE DESPEINA
Primero, sentirse bien
El Timo, la glándula de la Felicidad
Decálogo para conseguir la felicidad de Kwan Yin
ALEGRÍA Louisse Hay
Ser positivos, solo una cuestión de actitud.


Comentarios

Mostrando 1 - 1 de 1 Comentarios
   #190.30.169.97   #2363
Johanna el 21-10-2009 a las 08:06 dice:
Lindo cuento;reflexiones:-no es correcto engañar al marido, menos si posee alguna discapacidad; no subestimemos al otro;revaloricemos la intuición.J.

«123456»

Escriba su Comentario si lo desea

Nombre o Nickname


(*) E-Mail


Comentario


Acepto Términos y Condiciones

(*) No son Obligatorios Completar

     

TÉRMINOS Y CONDICIONES DEL SERVICIO DE ''COMENTARIOS''

La Voz de San Carlos (Digital)

controla la información que los Usuarios proveen a través de este medio, y se reserva el derecho a interrumpir o finalizar el acceso a este medio de participación, sin previo aviso, a quienes atenten contra el normal funcionamiento del mismo.

En este espacio no está permitido:

. Utilizar lenguaje obsceno, discriminatorio y ofensivo.
. Cualquier tipo de ataque personal contra otros participantes.
. Todo acto contrario a las leyes, moral y buenas costumbres.

La Voz de San Carlos (Digital) se reserva el derecho de supervisar los comentarios, y los moderadores se reservan el derecho de no publicar (o remover luego de ser publicados) aquellos contenidos propuestos por los usuarios que no respondan estrictamente a los objetivos de los comentarios y a los parámetros establecidos en el presente reglamento.

Está prohibido violar directa o indirectamente los derechos intelectuales de propiedad de cualquier persona, cualquier copyright, marcas, derechos de publicidad, u otros derechos de propiedad. La Voz de San Carlos (Digital) no será en ningún caso responsable por dicha violación ni de las consecuencias que de ello se deriven.

Cada participante es único y exclusivo responsable de sus manifestaciones, dichos u opiniones.

Queda claro entonces, que las diferentes opiniones vertidas en los comentarios son de nuestros lectores, no de La Voz de San Carlos (Digital).

21-08-2017 | Reflexiones
Tiempo de vacaciones - ¿Disfrute o escape?
Todo el mundo está ocupado planeando, esperando, y soñando con sus próximas vacaciones. Bien sea que se trate únicamente de un simple fin de semana, o de un largo descanso de invierno, tomar unas vacaciones es una parte integral de la vida laboral, un tiempo en el que las personas sienten que se pueden relajar finalmente. Y, luego, cuando su vida laboral se termina llega la concebida dicha de la jubilación. Sin embargo, ¿no es lo que están haciendo otra cosa más que simplemente escapar de sí mismos?
1        No        0        242

19-08-2017 | La doctora en psicología Gabriela Dueñas opina que hay que estar alertas al avance del comercio en salud y educación. Marcela Isaías
Las neurociencias y el mercado en educación
Las neurociencias son un área de conocimiento científico con valiosos aportes para el campo de la salud y la educación. Sin embargo, también pueden representar un riesgo cuando sólo responden a determinados intereses, como los que imponen las industrias farmacéuticas. La opinión la comparte la doctora en psicología Gabriela Dueñas.

"Las neurociencias constituyen un área del conocimiento científico que en los últimos años viene haciendo investigaciones importantísimas, con valiosos aportes al campo de la salud y de salud mental.
[...]
1        No        0        255

27-02-2017 | CINE
Lista completa de ganadores de los Oscar 2017
GANADORES OSCARS 2017
La 84 edición de los Premios Oscar partía con una clara favorita: «'La ciudad de las estrellas - La La Land», que atesoraba 14 nominaciones. Aunque sin batir récords, la cinta de Damien Chazelle terminaba la noche con 6 galardones.

Ésta es la lista completa de ganadores a los Oscar 2017:
0        Sí        0        138

25-02-2017 | La importancia del diagnóstico temprano
Nuevo test revela el sexo del bebé en la quinta semana de gestación
Investigadores de la UNL desarrollaron un método para conocer tempranamente detalles del ADN. Se realiza mediante una extracción de sangre de la madre.
1        No        0        145

25-01-2017 | Cine
LA LISTA COMPLETA DE NOMINADOS AL OSCAR 2017
NOMINADOS AL OSCAR 2017
La Academia de Cine de Hollywood ha anunciado los nominados a los premios Oscar 2017, la edición número 89 de los premios de Hollywood, cuya gala se celebrará el próximo 26 de febrero. Hay 24 categorías y estos son los finalistas por apartados:
0        Sí        0        642

20-08-2017 | Para sentipensar
Mercedes Sosa y René Pérez- "Canción para un niño en la calle"
0        No        0        236

05-03-2017 | Reflexiones
El Silencio Interior y su Sabiduría Texto Taoista


"Habla simplemente cuando sea necesario. Piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca. Sé breve y preciso; ya que cada vez que dejas salir una palabra, dejas salir al mismo tiempo una parte de tu chi (Principio activo que forma parte de todo ser vivo. Supuestamente, el chi circula por el cuerpo humano pasando y activando los sietes chacras a lo largo de la espina dorsal. El término está extendido también en otros países del extremo oriente [Japón, Corea]. Es similar a los conceptos occidentales como energía, magnetismo animal, élan vital o energía vital [vitalismo]). De esta manera aprenderás a desarrollar el arte
de hablar sin perder energía. Nunca hagas promesas que no puedas cumplir.[...]
0        No        0        135

26-02-2017 | El mundo más allá de las redes
DERECHO A LA DESCONEXIÓN
Alejarse de Internet periódicamente tiene beneficios. La hiperconexión afecta al cerebro, aunque no se sabe cómo.

Antiguamente, es decir, hace siete años, cuando una persona esperaba a un amigo en la puerta de su casa, o cuando daba un paseo, sus manos estaban relajadas, metidas en los bolsillos, o moviéndose levemente con el vaivén de sus pasos. Su cerebro también parecía libre de actividad. Hoy en día, la irrupción de la tecnología en nuestras vidas es tal que la mayoría de nosotros consultamos el teléfono en estas situaciones. Algunos ayuntamientos han decidido poner semáforos en los bordillos para prevenir accidentes a quienes deambulan por la calle con los ojos fijos en las pantallas de sus teléfonos. Y cada vez hay más interés en qué efecto tiene esta hiperconexión en nuestro cerebro. No hay una respuesta clara, pero sabemos que cualquier actividad que repetimos con cierta frecuencia deja una huella en forma de conexiones neuronales y entrar en Internet es una actividad repetida hasta la saciedad por muchos de nosotros.
1        No        0        193

27-01-2017 | Reflexiones
El corazón es un centro espiritual donde las religiones confluyen
Las grandes tradiciones espirituales enseñan un mismo principio, el corazón es el sitio donde entramos en contacto con lo divino, con tu Yo Superior; allí existe una fuente de energía y poder inmensos, una llama divina de naturaleza espiritual que ha sido percibida a niveles internos por santos, yogis y maestros espirituales de oriente y occidente.

Científicos del Instituto de HeartMath realizaron un estudio sobre el corazón y la interacción del cerebro, examinando cómo el corazón y el cerebro se comunican entre sí y cómo eso afecta a nuestra conciencia y la forma en que percibimos nuestro mundo.
0        No        0        118

22-01-2017 | Momentos
Sé luz
La iluminación no es volverte invulnerable,
intocable, completamente protegido, totalmente desapegado.

No se trata de que te conviertas en algo. Para nada.

Se trata de que descubras
que eres LUZ.
1        No        0        212



Secciones
FM SOL 91.7 MHZ - SAN CARLOS NORTE - SANTA FE - ARGENTINA (EN VIVO)
Especiales
El Desván: Un espacio para el despertar.
Interés General
Santo Tomé Siglo XXI
Servicios
¿Desea Publicitar? ¡Contáctenos!
eXTReMe Tracker
Más Leídas
(Últimos 7 Días)
16-01-2018 | Entrevista de "Recomiendo TV" a su presidente Mauricio Colombo
SANTA FE CUENTA CON UNA EMPRESA DE GAS Y ENERGIAS RENOVABLES!!!
SANTA FE CUENTA CON UNA EMPRESA DE GAS Y ENERGIAS RENOVABLES!!!
entrevista de "Recomiendo TV" a su presidente Mauricio Colombo
0     Sí        21

Copyrigth © 2018 - La Voz de San Carlos E-Mail: lavoz@scarlos.com.ar BoffelliWeb de Guillermo Boffelli (Diseño y Programación Web Profesional)